Cómo Tener una Casa Ecológica

By on Diciembre 1, 2014
Trucos para tener una casa ecologica

Muchos creen que para tener una casa sustentable es preciso mudarse en medio de la montaña o alejados de las grandes ciudades. Nada más alejado de la realidad. Nuestros hábitos o costumbres pueden ser benéficos o perjudiciales para el planeta, no importa la ubicación geográfica.

Tampoco es una excusa el típico “no tengo tiempo” o “se necesita mucho dinero”. Una casa ecológica te permitirá ahorrar en los servicios (agua, electricidad, gas) y a su vez, estarás ofreciendo una mejor calidad de vida a tu familia. Y como si esto fuera poco, estarás aportando tu granito de arena a una causa que nos compete a toda la humanidad.

Viviendas ecológicas: ¿qué pasa si ya he construido mi casa?

Cuando uno piensa en tener una casa ecológica o sustentable, automáticamente cree que debe construir una vivienda desde la base, sin embargo, esto no es siempre así. Si ya hemos hecho nuestra casa y la derrumbamos para construir otra, el impacto sería mayor que si nos mantuviéramos en ella.

Entonces, ¿qué hacer? Hay cientos de maneras diferentes para que puedas ser más ecológico en tu casa, quedándote donde vives. Es posible disfrutar del mayor confort posible, sin impactar negativamente (o al menos no al 100%) en el medio ambiente. La idea es que empecemos de a poco a cambiar ciertos hábitos, para así poder ayudar dentro de nuestras posibilidades a tener un mundo mejor.

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Tips para tener una casa más ecológica

En primer lugar, reduce los gastos de electricidad. Esto es vital, ya que disminuir la utilización de energía no sólo impacta positivamente en las facturas que pagamos cada mes, sino que ayudamos de esta manera al medio ambiente. Apagar las luces que no se están usando, colocar detectores de movimiento o luces automáticas para el jardín, no dejar los cargadores de móviles en el toma corriente o apagar los electrodomésticos sin que queden en stand by (con ese punto color rojo) puede ayudar. Y como puedes ver, son simples actos que se van aplicando de a poco en el hogar. En el verano, no colocar el aire acondicionado fuera de los 23 ó 24°C. Si se tiene calor, mejor es cerrar ventanas y persianas y colocar cortinas oscuras que dejar la refrigeración en 15°C.

En segundo término, es importante reducir el consumo del agua. Este recurso natural cada vez más escaso y que en muchos lugares es hasta inexistente o un “lujo”, puede descender, mantener o aumentar su caudal según nuestro comportamiento. A lo ya conocido no cepillarse los dientes con el grifo abierto ni darse baños extensos todos los días, podemos sumar la colocación de un sistema inteligente para regar las plantas, lavar el coche con un cubo de agua, reparar griferías que pierden y también, juntar agua de lluvia para el parque.

El tercer ahorro que debemos tener en cuenta en una casa ecológica es el del gas. Para ello, es importante prestar atención al uso de la calefacción en invierno, por ejemplo. Si se tiene frío, añadir una manta más en la cama o abrigarse con una camiseta de algodón. En la cocina es donde también se gasta bastante gas. Para preparar los alimentos, aprovechar y hornear más de un platillo. Para hervir agua, las cacerolas siempre tapadas. El agua puede calentarse utilizando otros medios, como es el caso de un termotanque o panel solar, que evitan un consumo tan elevado del gas durante los meses con temperaturas más bajas.

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Comprar electrodomésticos más eficaces es el cuarto ítem para una vivienda ecológica. En la actualidad podemos conseguir en las tiendas, productos que han sido creados siguiendo una normativa más “verde”. Esto quiere decir que las neveras, las lavadoras, los equipos de refrigeración, etc, no gastan tanta energía como sus antecesores. Cuando vayas a comprar un aparato para el hogar, recuerda que debe contar con la letra A en su etiqueta. Que sean siempre de bajo consumo y prestar atención a su utilización, como ya se explicó antes.

En quinto lugar, las bombillas siempre han de ser bajo consumo. Si bien es cierto que en muchos países existe una ley donde todos los comercios deben vender este tipo de iluminación, todavía quedan otros donde o bien no se ha tomado esta decisión o bien la normativa no se cumple al 100%. Una lámpara o bombilla de bajo consumo es mucho más eficiente que las tradicionales. Aunque cuesta más, en definitiva estarás gastando menos de electricidad y eso se verá reflejado en tu factura. Las luces LED son una excelente alternativa para iluminar ciertos espacios.

Una vez que hayas empezado con estos hábitos, también debes incluir otros, como es el caso del reciclado o la reutilización de materiales. Las latas, las botellas, los cartones o los plásticos pueden tener otra vida más allá de tirarlas al cubo de la basura. Desde maceteros a porta juguetes, pasando por cuadros a lapiceros, todo es posible. Si tienes hijos pequeños, enséñales a reciclar y a crear juguetes con estos elementos.

Hogar sustentable

Y en conjunto con ello, una buena idea es separar los residuos según su composición. En la cocina podemos disponer de diferentes cubos para colocar: vidrio, papel y cartón, aluminio, vidrio, plástico. Luego puedes llevarlo a un centro de reciclado, el más cercano a tu domicilio, donde se encargarán de reciclarlo. Si tienes una huerta en tu casa o un espacio al aire libre como un patio o un balcón, puedes hacer tu propio compost con los desechos naturales, es decir, los restos de las frutas y los vegetales. Pasadas varias semanas tendrás a disposición tierra negra de la mejor calidad para que tus plantas u hortalizas crezcan sanas y fuertes. Aquí tienes más trucos para cuidar el medio ambiente.

Utiliza productos de limpieza que no sean tóxicos, ni para el medio ambiente ni para tu familia. Los componentes de los artículos que usamos habitualmente para desinfectar el hogar no son buenos ni para la salud de las personas ni tampoco para el planeta. Esto es así porque causan alergias, erupciones, problemas respiratorios, intoxicaciones, etc. Y en lo que se refiere a la contaminación, el desague se llena de químicos que luego van a parar a los ríos, lagos o arroyos. Por ello, la mejor opción es usar recetas caseras para limpiar, como por ejemplo, el bicarbonato de sodio o el vinagre.

Como puedes ver, no es difícil tener una casa ecológica y aportar algo bueno al medio ambiente. Puedes ir añadiendo nuevos hábitos de a poco, hasta cumplir con todos estos compromisos. ¡No es para nada difícil y estarás haciéndole un gran favor al planeta!

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