Dolor de Espalda: El Flagelo de las Ciudades

By on marzo 13, 2016

Además de la contaminación ambiental o el estrés, otro de los problemas que deben afrontar las personas que viven en las ciudades es el dolor de espalda. Esto se debe a que pasan muchas horas frente al ordenador en una postura incorrecta o mantienen la cabeza “hacia abajo” de tanto mirar el móvil.

Un dolor de espalda de vez en cuando puede estar causado por un mal esfuerzo o dormir incómodo pero para muchas personas es “pan de todos los días”. En este artículo de Siendo Saludable te contamos qué lo provoca, cómo mejorar la postura e incluso qué muebles te pueden ayudar a revertir el cuadro.

¿Por qué duele la espalda?

El sitio web Bienestar 180 nos cuenta que existen diferentes prácticas que pueden provocar dolores de espalda como pueden ser la falta de ejercicio, la mala postura al sentarse y la alimentación desequilibrada.

En la mayoría de los casos el dolor de espalda esconde una hernia de disco, la cual se presenta en el 84% de las personas en algún momento de su vida. Normalmente las hernias de disco causan dolor incapacitante; puede haber molestia solo en la región lumbar o extenderse a los glúteos, piernas y dedos pulgares.

¿Cómo evitar los dolores de espalda?

Al terminar la jornada laboral es probable sentir dolores en el cuello, los hombros, la espalda y la cintura. Estar sentados en el escritorio o pasar horas mirando el smartphone son la razón de esas molestias. Algunos consejos que nos aportan en el periódico argentino Infobae son:

  • En el trabajo no mantenerse mucho tiempo en la misma posición, ya que esto hace que los músculos se acorten y se tensen.
  • Siempre es bueno realizar actividad física aeróbica de forma periódica para mantener saludable el sistema cardiovascular.
  • Luego de hacer ejercicio, es importante hacer estiramientos de los grupos musculares trabajados para mantener la flexibilidad, aumentar la movilidad y disminuir el dolor.

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También nos aportan algunos ejercicios interesantes:

  • Pies: sentarse en el suelo con la espalda apoyada en la pared y una pierna flexionada, tomar con ambas manos las puntas de los dedos de los pies y lentamente doblar los dedos estirando la planta del pie, el talón no debe separarse del suelo.
  • Pantorrilla (estiramiento en un escalón): pararse encima de escalón, tomarse de una baranda o algo fijo y dejar los talones afuera, bajar lentamente el cuerpo para que los talones queden por debajo del borde del escalón; mantener la posición de 10 a 15 segundos. Descansar; repetir el ejercicio tres o cuatro veces más.
  • Muslos: estando de pie, flexionar una pierna llevando el talón hacia el glúteo y tomándose el pie con una mano para acercarlo más y sostener 10 segundos sintiendo ese estiramiento en el cuádriceps. Luego repetir el estiramiento con la otra pierna.
  • Columna: acostado en el suelo, flexionar las piernas y abrazarlas para acercar las rodillas al pecho, sostener 10 segundos y repetir.
  • Cuello: frente a un espejo (para observar que el cuerpo no compense) llevar la oreja al hombro y ayudar con el brazo del mismo lado a estirar el lateral del cuello, cuidado, no hacer demasiada fuerza y no tensar los hombros. Mantener 10 segundos y repetir del lado contrario.

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Los muebles pueden causar dolor de espalda

Ya sabemos que una silla o un escritorio incómodos se convierten en un dolor de espalda seguro. ¿Pero qué sucede con el mobiliario de nuestro hogar? En una publicación del sitio Los Andes de Argentina nos dan algunos consejos para que los muebles no sean el enemigo de la columna:

  • Ambientes “liberados” de objetos: Si bien puede parecer un superfluo, mantener cierto orden en los ambientes hace una gran diferencia, ya que los espacios atiborrados de objetos no permiten que uno se desplace con soltura.
  • Sillas que refuercen la postura: las sillas de oficina deberían ser cómodas y no representar una carga adicional para la columna. En realidad es una máxima válida para cualquier tipo de silla. Los modelos ergonómicos están diseñados de modo que uno no note que está muchas horas sentado. Pero puede bastar con tener una silla de respaldo móvil y un almohadón que lleve a estar sentado con la espalda erguida.
  • Una cocina a la altura de los codos: si la superficie de trabajo de la cocina es demasiado baja o si tiene que estar estirándose todo el tiempo para alcanzar la alacena, la espalda se ve constantemente sobreexigida. Los profesionales recomiendan que la mesada de la cocina esté entre 10 y 15 centímetros por debajo del codo. Es más, en una cocina ergonómica suele ser bueno bajar las hornallas para poder operar más cómodamente en las ollas. Para este sector se recomienda incluso que la altura sea de 25 centímetros por debajo del codo.

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